jueves, 7 de julio de 2011

Increíblemente; sobreviví. Mientras caía no supe que había pasado. Los instrumentos enloquecieron y la cabina se puso de cabeza. Desperté pocos minutos después con un terrible dolor de cabeza. Estaba en un área rural, cerca de una arboleda—Gracias al cielo el ombú medio-arrancado de raíz junto al que me encontraba había amortiguado el impacto.
-¡Hola! ¿Estás bien? – Gritó alguien que acudía en mi ayuda –Te derribó un OVNI—
-Estoy bien—Dije yo aun sin siquiera desabrocharme el cinturón de seguridad o la máscara de oxígeno-- ¡Acá estoy! ¡En la cabina!—
-¿Te lastimaste?—
-No se, ¿ves sangre por algún lado?—Empecé a aterrarme al darme cuenta de la suerte que tenía de estar hablando.
-No, me parece que no, te derribó un OVNI, ¿lo viste?—
-¿Qué es eso del OVNI?—Inquirí levantándome, con un suspiro de alivio al ver mis cuatro miembros en su lugar -Yo no vi nada—
-Te derribó un OVNI, pareció como si te hubiera apuntado, cruzó el cielo rapidísimo haciendo una comba hasta que te chocó—